• Aldo Muñoz Castro

Invictus

Para muchos “afrikáners” la llegada al poder de Mandela significaría una época de miedo y represión debido a que para ellos, los sudafricanos negros tomarían venganza por todos los años de opresión y del sufrimiento provocado por el apartheid.

Hoy se conmemora un año más del natalicio de Nelson Mandela, que, además junto con el término del mundial de fútbol se presta de forma excelente para hablar de la película Invictus (2009). En ella se narra lo ocurrido en el momento en que Nelson Mandela (q.e.p.d.), recién electo presidente de Sudáfrica, asume el poder en un país dividido entre el miedo y el deseo de venganza. Para muchos “afrikáners” (sudafricanos blancos) la llegada al poder de Mandela significaría una época de miedo y represión debido a que para ellos, los sudafricanos negros tomarían venganza por todos los años de opresión y del sufrimiento provocado por el apartheid. Dirigida por Clint Eastwood, y en la que participan “don” Morgan Freman encarnando a Mandela (siempre lo he dicho, solo alguien que ha hecho el papel de Dios, podría actuar un papel tan importante), junto a Matt Damon quien actúa  como  el capitán del equipo sudafricano de rugby Francoi Pienaar.



                A través del tiempo he ido descubriendo quien fue Nelson Mandela. Para mi lo que más me impresiona de este hombre fue el camino que recorrió. Durante mucho tiempo caminó por la senda de la paz buscando cambios en su país. Cuando él observó que este camino se agotó, decidió ir por el camino de las armas, el cual ya no siguió debido a que fue encarcelado. Cómo antes les he compartido, en el mundo de la psicología no solo estudiamos la conducta, podemos aprender mucho a partir de la observación del cuerpo de las personas. Si ustedes tienen la oportunidad de ver fotos de ese momento en el que Mandela estaba en ese camino armado, verán a un hombre con una mirada profunda de enojo y un semblante general de “dureza”. Imagen que contrasta radicalmente con el hombre que asume el poder como presidente, alguien que en su vivencia en la cárcel cambio profundamente, pasando a esta imagen de nobleza y a ésta expresión, me atrevo a decirlo así, de “hombre bondados”.


                Este cambio tan profundo que vivió en su época de encierro lo condujo por un nuevo camino: el del perdón. En el momento en el que muchos sudafricanos negros buscaban desterrar la historia de los sudafricanos blancos Mandela busco unirlos. El punto culminante de este proyecto lo asentó en la Copa Mundial de Rugby que se celebraría en Sudáfrica, en aquel año de 1995. La película narra toda la vivencia por este camino donde se apoya de un simple jugador de rugby, Francoi Pienaar, capitán del equipo nacional. Mandela pide a Pineaar que desea que el equipo nacional gane la copa.


¿A qué voy con todo esto? Hacia mi crítica para todas aquellas personas que intentan un cambio en nuestro país y que muy regularmente expresan su “odio” al futbol porque ha sido utilizado, muy ciertamente, como un instrumento del estado, y porque es un negocio del cual se ha abusado. Mi punto es que no han sido capaces de entender el significado psicológico, social e histórico que implica el futból y la selección nacional mexicana. Siguen perdiendo el tiempo luchando contra algo que no pueden luchar, y atreviéndose a dictar, erróneamente, a los demás que no deben verlo. No han podido darse cuenta que la selección nacional de futbol refleja toda nuestra vivencia como nación: siempre en el límite, sufriendo por ella, con pequeñas victorias que la vivimos con gran intensidad, pero con una vivencia constante de derrotas, hasta ahora.

Hemos dejado escapar la oportunidad histórica de terminar de dar el viraje hacia nuevos horizontes como nación desaprovechando oportunidades como las que ha dado el fútbol.

En la actualidad, la selección también ha cumplido otro papel, muchas generaciones jóvenes han comenzado a ver a una selección competitiva, ganadora y campeona. Esos hechos “vanales” para muchos, han dejado huella en otros. Por lo tanto, hemos dejado escapar la oportunidad histórica de terminar de dar el viraje hacia nuevos horizontes como nación desaprovechando oportunidades como las que ha dado el fútbol. Ojala que pudiéramos valorar el ejemplo que Nelson Mandela, el ejemplo que “madiba” nos dejó, y que muy hermosamente plasmó Clint Eastwood en su película. Por desgracias seguimos perdiendo el tiempo en querer hacer que los otros entiendan nuestro mundo y no nos hemos permitido ver el mundo de los otros y averiguar en que coincidimos como uno solo. “Baba Africa” lo hizo en y para Sudáfrica, y al respecto hay una frase que amo: "El deporte puede crear esperanza donde antes solo había desesperanza. Es más poderoso que los gobiernos para derribar barreras raciales. El deporte es capaz de cambiar al mundo".

"El deporte puede crear esperanza donde antes solo había desesperanza. Es más poderoso que los gobiernos para derribar barreras raciales. El deporte es capaz de cambiar al mundo"

Aldo Muñoz

Psicólogo

aldo@aldomunoz.com



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